LOS PRINCIPALES PROMOTORES DE LA TEOLOGÍA DE LIBERACIÓN

 

            La teología de Liberación ha tenido desde sus orígenes, como método de control marxista en Latinoamérica, el apoyo y promoción principalmente, de misioneros y sacerdotes, católicos que se encargan de llevar a las comunidades urbanas y rurales la idea de un evangelio revolucionario, mediante el cual hacen realidad la praxis del marxismo.

 

            Estos personajes componen la autoría intelectual y a veces material, de los movimientos subversivos. Reciben patrimonio de los partidos comunistas de varios países y también de organizaciones prosocialistas internacionales, para cuya membresía ofrecen conferencias que han quedado registradas en documentos que no son del dominio público.

 

            Ante la imposibilidad de poder mostrar el material al respecto, consignamos únicamente lo que corresponde a la actuación del sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal y del Español Rafael Iacuzzi.

 

ERNESTO CARDENAL (Nicaragüense)

 

            Sacerdote católico, conocido a nivel mundial por ser uno de los lideres en el conflicto armado que sumió en la violencia a Nicaragua hasta llevar al poder al marxista Frente Sandinista de Liberación Nacional, es uno de los más radicales accionadotes de la teología de la liberación en Latinoamérica.

 

            Ha llegado a confundir a enormes masas de cristianos, a los que ha orillado a abrazar la maléfica mezcolanza que hace el evangelio católico con las tesis marxistas, sale a relucir en su intervención en un coloquio denominado “Los cristianos en el proceso de liberación mundial, la militancia revolucionaria de los hombres de la iglesia”, el cual se celebro en 1977, en España.

 

            Nació en Nicaragua, estudio en Europa y se finco en una comunidad campesina en el archipiélago del Gran Lago de Nicaragua, en Solentinamo, fundo una comunidad contemplativa desde el cual inició un proceso de adoctrinamiento marxista del campesinado de la región, para tiempo después desembocar en una sangrienta lucha que costo decenas de miles de vidas.

 

            En una de sus obras que escribió desde el exilio luego de ser expulsado por el gobierno nicaragüense, “Lo que fue de Solentinamo”, describe como inicio este proceso de adoctrinamiento marxista, , cuya semejanza con los que actualmente se viven en las regiones más convulsionadas por las violentas guerrillas en Latinoamérica, incluyendo en 1994 la región chiapaneca, esto no es coincidencia.

 

            Ernesto Cardenal dice:

            “Lo que mas nos radicalizo políticamente fue el Evangelio. Todos los domingos en la misa comentábamos con los campesinos en forma de dialogo el evangelio: el anuncio del Reino de Dios. Esto es, el establecimiento en la tierra de una sociedad justa, sin explotadores ni explotados, con todos los bienes en común, como la sociedad que vivieron los primeros cristianos”.

 

            Esta fase de adoctrinamiento fue solo el germen que dio vida al Frente Sandinista de liberación Nacional, brazo armado de la revuelta pro marxista que hundió en sangre a Nicaragua por varios años.

 

            El pensamiento de Cardenal se refleja en las respuestas que diera al público que asistió a este coloquio y en las que se denota el desvió que hace de la autentica doctrina cristiana, al mezclarla con las tesis marxistas-leninistas.

 

            Se le interrogo sobre como es que se puede conciliar el mandamiento cristiano de “no mataras” con la revolución cristiana, a lo que contesto:

 

            “Hay una Gran diferencia entre el que mata, como homicidio culpable, y el que mata a un asesino. Yo no digo que matar este bien. El matar es malo. Pero a veces hay que suprimir la vida humana para preservar mas vidas humanas. Un día no habrá armas ni clases sociales, ni Estado, pero mientras… Si el poder tiene armas, también las debe tener el pueblo”.

 

            Justifica la muerte, y la hace necesaria, de aquellos que ostentan el poder y de la clase burguesa conforme a la praxis revolucionaria marxista.

 

            Dice que el mensaje de Marx y del cristianismo coinciden. Pero no es verdad que el primer mandamiento es amar a Jesús sobre todas las cosas, y el segundo amaras al prójimo como a ti mismo? Así vemos que el mensaje de Marx se identifica con el segundo pero con el ¿segundo? Vemos que no es así. Para Cardenal el segundo mandamiento es semejante al primero. “Allí mismo pone como ejemplo a alguien que cumple solamente el segundo que fue el samaritano, para demostrar que el que cumple el segundo cumple el primero. Todo el mensaje del nuevo testamento esta encaminado a eso, a hacernos ver que no puede haber mas relación con Dios que a través del prójimo. San Juan dice que el que ama a su prójimo conoce a Dios. No podemos hacer distinciones entre el primero y el segundo mandamiento. Los marxistas están conociendo a Dios en su amor al prójimo, porque si es auténticamente marxista y revolucionario, ama. Por lo tanto conoce a Dios. Y el cristianismo, si esta en la reacción no conoce a Dios”.

 

            Según Cardenal, Cristo se equivoco, pues al instaurar los sacramentos a través de la iglesia Católica para adoración de Él mismo como vehículo de salvación, sin llegar a ser un Dios único si no solamente mensajero de su padre que al volver con el serian uno solo, lo hizo innecesariamente ya que, de acuerdo a su malintencionada interpretación de los mandamientos, basta la adoración del hombre para estar en la gracia divina.

 

            Se le cuestiono sobre si se podía contar con la iglesia oficial para la liberación a lo que contesto:

 

            “La iglesia está dividida por la lucha de clases. Hay una iglesia que esta con los opresores, otra con los oprimidos, con los pobres. En Latinoamérica hay unos pocos obispos revolucionarios, pero no son muchos. A mi me parece la única iglesia de Jesucristo es la que esta con los pobres y con la otra no se puede contar”.

 

            Mas claro no puede ser su desprecio a la iglesia que le dio el sacramento sacerdotal a la Iglesia que, fundada por Cristo y dada en potestad a los Santos Pontífices; es el único vehículo, a través de sus sacramentos, para lograr la salvación espiritual y no lo material o temporal.

 

            La actual jerarquía católica bajo el mando del papa, permite el ejercicio de estos supuestos sacerdotes de cristo, aun cuando notoriamente traicionan notoriamente su verdadera misión espiritual.

 

            Para Cardenal y todos los que profesan esta Teología de Liberación, el evangelio no es nada, no existe, puesto que, atendiendo a la verdadera formación cristiana, el mensaje evangélico es puramente de orden espiritual y no conlleva a ninguna otra intención más que la de enseñar y ejemplificar la vida que todo cristiano debe seguir; nunca promueve el enfrentamiento y el odio que es intrínseco en la revolución marxista.

           

RAFAEL IACUZZI

 

Otro de los principales exponentes de la Teología de la Liberación en Latinoamérica y su carrera a favor de las revueltas armadas en Argentina, lo llevo a ser nombrado integrante del consejo superior del movimiento peronista  Montonero, uno de los grupos guerrilleros más activos en ese país.

 

            Encuentro de “Los Cristianos en el proceso de la liberación mundial, la militancia revolucionaria de los hombres de la Iglesia”.

 

            Inicio su adoctrinamiento al ser designado párroco de Villa Ana, una zona boscosa en la provincia de Argentina, donde fundó diversas asociaciones de activismo político, a tal grado que en los años 1969 y 1972 estuvo preso.

 

            En 1975 se adhirió al Partido Peronista Autentico, pero al darse el golpe de Estado por parte de los militares Argentinos en 1970, fue nuevamente encarcelado.

 

            Acerca de su opción política llego a decir en una entrevista:

 

            “La profunda lectura del Evangelio desde la perspectiva de los pobres oprimidos, mi practica de cristiano y de sacerdote, el proceso histórico del pueblo argentino, son exigencias de mi compromiso revolucionario ineludible, que se canalizan en una opción política. La doctrina de la Iglesia respalda esta opción: tanto en el Concilio Vaticano como el papa Paulo VI en su encíclica Populorum Progresio, el Documento de Medellín y otros objetos Argentinos hablan a las claras a favor del compromiso cristiano, y por lo tanto del sacerdote, del particular activamente en el cambio de estructuras injustas actuales por otras mas, del paso de condiciones menos humanas a que están sometidas nuestros pueblos a condiciones humanas que todos los hombres tenemos derecho”.

 

            Se nota el afán de tergiversar el mensaje evangélico, anteponiendo el alimento de la lucha revolucionaria en el pueblo, al alimento espiritual que es su verdadera misión para los feligreses.

 

            Han sido los propios documentos del Concilio Vaticano II y las encíclicas del fallecido papa Paulo VI, la puerta por donde las ideas marxistas han penetrado en la Iglesia Católica, según estas declaraciones. Estos “libertadores” desprecian el sacramento del sacerdocio con todo y su intrínseca misión de orden espiritual que les fue conferida, al abrazar las ideas sociopolíticas del marxismo.

 

 

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